El zinc es un mineral que, en nuestro cuerpo, se deposita en los músculos, huesos, testículos, cabellos, uñas y tejidos pigmentados del ojo.
Además, favorece el correcto funcionamiento de la glándula prostática y el desarrollo de los órgano reproductivos, previene el acné, interviene en la síntesis de las proteínas, del colágeno, promueve la cicatrización de las heridas, es protector hepático y contribuye a la formación de los huesos y mantener los sentidos.
